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Aún hay mucho que conquistarStill Much to Conquer

Pastor Estuardo Cambranes27 de septiembre de 202642 min

La mañana empezó con la presentación de un bebé al Señor, y el pastor Estuardo usó ese momento para abrir el mensaje. Nuestra libertad en Cristo no se negocia, ni la nuestra ni la de nuestros hijos. Y por muy lejos que hayamos llegado, todavía queda tierra por tomar. Lo predicó desde Moisés y el faraón, desde Josué ya anciano, y desde una escena de película sobre un hombre que pasó toda una noche orando: "Señor, ayúdame a agarrar a uno más".

Nuestra libertad no es negociable

Empezó en Egipto. Israel llevaba generaciones en esclavitud cuando el Señor levantó a Moisés para sacar a aquella nación. Faraón trató de negociar la libertad del pueblo y puso sus condiciones: los hombres y los adultos se podían ir, "pero sus niños se van a quedar con nosotros". Moisés le respondió de inmediato que se iban con sus hijos y con sus hijas.

"Nuestra libertad no es negociable", hizo repetir el pastor Estuardo a la iglesia, dos veces. El mundo en que vivimos está tratando de poner condiciones a esa libertad, dijo, de marcar su dominio y sus limitaciones sobre nuestras generaciones. "La libertad en Cristo es una libertad sin condiciones".

Por eso usó la presentación del bebé como ejemplo. Como padres, dijo, no podemos negociar a nuestros hijos. Hablaba de lo que Dios nos ha dado, la promesa de bendecir a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos, y de la obligación que tenemos de pelear por ellos. A los abuelos les dijo que ese niño le pertenece a Cristo. "Tú no estás esperando que él crezca. Es ahora".

Yo y mi casa

Invitó a la iglesia a levantarse con el espíritu de Josué y a decir lo que dijo Josué: "Yo y mi casa serviremos al Señor" (Josué 24:15). La llamó una declaración que rompe maldiciones, vicios y ataduras en el nombre del Señor, y la llevó por toda la familia: yo y mis hijos, y los hijos de los hijos de mis hijos.

"El mundo no nos va a decir cómo hacer las cosas", dijo. "Es Cristo el que dirige mis pasos".

Luego vino el versículo de la serie, Romanos 8:37. Somos más que vencedores en Cristo, sobre todo temor, sobre toda tentación, sobre toda enfermedad y sobre todo problema. "Si vas a salir de este lugar y no te acuerdas de todo este mensaje, vas a decir: Mi libertad no es negociable. He sido llamado a conquistar. Soy más que vencedor".

Mi libertad en Cristo no es negociable.
Pastor Estuardo Cambranes

Aún queda mucha tierra por conquistar

Dios quiere que tomemos toda promesa que él tiene para nosotros, dijo, y que experimentemos una victoria total. "No una media victoria".

Así llegó al libro de Josué. Josué había guiado a Israel en muchas victorias y había derrotado a muchos reyes, y algunas tribus ya habían recibido su herencia. Entonces envejeció, y el Señor se lo dijo, y le dijo algo más: "Y queda aún mucha tierra por conquistar" (Josué 13:1).

"Si crees que ya llegaste a donde tenías que llegar, hay un problema grande", dijo el pastor Estuardo. Si hoy estás de pie, es porque todavía el Señor te levanta, porque todavía hay algo que tenemos que alcanzar. Reconoció que la vida no se mira igual que "cuando tenía 25 años, que fue el año pasado", pero quería hablar de la urgencia. Como padres de familia, como líderes, en tu comunidad, "todavía hay mucho que conquistar", así que hay que moverse rápido. También tuvo una palabra para los jóvenes que terminaron la escuela y dijeron que ese era su lugar: hay algo más que el Señor tiene para ti todavía.

Israel, dijo, se ajustó al lugar donde llegó. La fe no es un acto de una sola vez. Es constante, y debemos perseverar diariamente en nuestra confianza en Cristo. Y cuando servimos al Señor primeramente, lo material él lo va a agregar (Mateo 6:33).

Siempre habrá niveles más altos

"Por muy lejos que hayamos llegado, siempre habrá niveles más altos", dijo, y lo hizo repetir a la iglesia. Se había quedado con las palabras de una canción de la alabanza de esa mañana, "Muéstrame tu rostro". Es pedirle a Dios que se revele, dijo, y no es cualquier canción.

También quiere que dejemos de decir "voy a ir a la iglesia, nada más". "Es al Señor que buscamos. Es al Señor a quien servimos". La iglesia es buena, porque aquí estamos juntos y el Señor está en medio de su pueblo, pero él está con nosotros en todo lugar, y en su plan para nuestras vidas hay niveles más altos y dimensiones más profundas. Citó la palabra de Dios, "Yo sé los planes que tengo sobre ustedes" (Jeremías 29:11), y declaró: "Dios tiene algo glorioso para nosotros en este 2027".

Está llegando gente nueva, dijo, y no quiere que Living Waters sea solo un lugar donde llegan y se sienten bien, "sino que encuentren la dirección del Señor en el plan que él tiene sobre sus vidas". Pidió que pensemos así cuando invitemos gente y cuando venga el meet and greet. Hay esposas que oran por sus esposos y esposos que oran por sus esposas, padres que claman por sus hijos (él se contó entre ellos), y declaró en el nombre de Dios que los hijos pródigos regresan restaurados.

No te conformes con victorias parciales

Nos pidió no ser creyentes que se conforman tan rápido, y a veces con tan poco. "A veces, hermanos, estamos satisfechos con victorias parciales, con victorias muy pequeñas y con logros menores", pero el propósito de Dios para tu vida es mayor que lo que estás viviendo ahora. "Si te conformaste con lo que eres y con lo que tienes, no has tenido un encuentro con el Señor como deberías de tenerlo".

Él nos llama a seguir avanzando, a seguir expandiendo, a seguir conquistando nuevos territorios: nuevos hogares, nuevas familias. No hay que tenerle miedo a los grupos a los que el Señor nos va a enviar. Y si alguien dice que el pastor está loco, "pues yo quisiera otros locos que se vinieran conmigo". (Enseguida se disculpó: no estaba diciendo que nadie estuviera loco.) "Dios desea que vivamos con una mentalidad de progreso", conscientes de que hasta que nuestra misión se haya completado, "aún queda tierra que ganar y gloria que manifestar".

Lo que dejamos

Siempre le va a dar la gloria al Señor por los que marcaron su vida, dijo, gente cuyos mensajes a veces no entendió en el momento. Luego contó el último momento de su padre, cuando llegó a decirle adiós: "Lo que tenía que hacer, ya lo hice", y ahora se tenía que ir. "¡Qué seguridad!" "No es que yo me quiera ir ahora", aclaró, pero quiere poder decirle lo mismo al Señor: "Yo sé para dónde voy. Yo sé, Señor, que he cumplido lo que me mandaste a hacer".

En el campamento, recordó, les dijeron dos cosas que deberían motivarnos. Una es cómo vamos a ser conocidos el día que no estemos en la tierra, el legado que entregamos. La otra es lo que el cielo va a decir de nosotros. Él espera oír "bien, buen siervo y fiel" y "entra en el gozo de tu Señor".

También compartió las tres etapas que el presidente de la iglesia Foursquare presentó para sus próximos cinco años, y dijo que encajan con esta enseñanza: persiguiendo su presencia, pasando el fuego, poseyendo la tierra. "Esto no es nada si el Señor no está en medio de nosotros". Él quiere entregar un legado del fuego del Señor y de su presencia, para que la gente pueda conocer que le servimos a un Dios vivo.

Ayúdame a agarrar a uno más

"Cuando hemos sido llamados a conquistar, esto implica guerra", dijo, y en medio de la guerra también hay caídas, hay soldados heridos y golpeados. Vivimos una etapa en que tenemos que levantarnos en el nombre del Señor y saber que todavía tenemos mucho que hacer.

Para cerrar mostró un video corto de una película, y pidió disculpas de antemano porque era un poco fuerte. Se relacionaba con algo que le había dicho al Señor una de esas mañanas: "Ayúdame, Señor, a darle la mano a alguien que lo necesite".

El hombre de la escena era Desmond Doss. Según lo contó el pastor Estuardo, sin usar un arma y sin hacer un solo disparo, Doss pasó toda la noche buscando y rescatando hombres en un terreno donde estaba el ejército japonés, y debajo de todo el cansancio seguía diciendo: "Por favor, Señor, ayúdame a agarrar a uno más". Cuando por fin terminó esa noche, había rescatado a setenta y cinco hombres.

"Estamos en una guerra, espiritualmente hablando. Somos soldados, soldados de Jesús". A veces la batalla se pone fuerte, con heridas, caídas y dolor, y esa era la hora, dijo, de reflexionar y decirle al Señor lo mismo: ayúdame a agarrar a uno más. Tal vez sea "dame una oportunidad más", por hijos que necesitan tu atención y con los que te diste por vencido. "Un grupo más de mis amigos, Señor. Un grupo más de jóvenes, Señor".

Cuando vio las manos ensangrentadas de Doss, pensó en Jesús en la cruz del Calvario. "Yo no pienso que él estaba diciendo: Padre, dame uno más. Él estaba diciendo: dame al mundo entero". "Para servirle al Señor, hermanos, hay que entregarlo todo", dijo, y no sabía qué cambios iba a traer eso a la vida de cada uno, a su tiempo o a sus amistades, "porque tú eres el que va a influir en ellas, y no ellas sobre ti".

"Somos llamados a conquistar", terminó. "No nos olvidemos de lo que hay alrededor nuestro, donde Dios nos ha puesto, y lo que hemos sido llamados a alcanzar". Con los ojos cerrados, la iglesia oró con él, "Por favor, Señor, ayúdame a agarrar a uno más", y él añadió: "Y yo sé que lo hará otra vez".

Preguntas para esta semana

Para tu tiempo con Dios, tu familia o tu grupo.

  1. ¿Dónde está tratando el mundo de ponerle condiciones a tu libertad en Cristo, o a la de tu familia?
  2. ¿Hay algún lugar en el que te acomodaste como si fuera el final del camino?
  3. ¿Qué victoria parcial has estado llamando suficiente?
  4. ¿Quién es ese "uno más" que Dios está poniendo en tu corazón esta semana?

Preguntas frecuentes

¿Qué significa "aún hay mucho que conquistar"?

Viene de Josué 13:1, donde Dios le dice a Josué, ya anciano y después de muchas victorias, que queda mucha tierra por conquistar. El pastor Estuardo lo aplica a nosotros: por muy lejos que hayamos llegado, siempre habrá niveles más altos, y Dios quiere para nosotros una victoria total, no una media victoria.

¿Qué quiso decir con "nuestra libertad no es negociable"?

Cuando faraón quiso dejar ir a los adultos y quedarse con los niños, Moisés no aceptó. La libertad que tenemos en Cristo no tiene condiciones, y como padres y abuelos no la negociamos por nuestros hijos, porque ellos le pertenecen a Cristo.

¿Qué era el video del final?

Una escena sobre Desmond Doss, que, según lo contó el pastor Estuardo, pasó una noche rescatando hombres sin usar un arma ni hacer un solo disparo, orando "Señor, ayúdame a agarrar a uno más", hasta rescatar a setenta y cinco. El pastor Estuardo hizo de esa oración la oración de la iglesia.

¿Qué pasajes de la Biblia usa este mensaje?

Éxodo 10:8-11, Josué 24:15, Josué 13:1, Mateo 6:33, Jeremías 29:11 y Mateo 25:21, dentro de la serie Called to Conquer, que lleva Romanos 8:37 en su presentación.

¿Se predicó en español o en inglés?

En los dos. El pastor Estuardo predicó en español con interpretación al inglés en vivo, como cada celebración de domingo en Living Waters.

¿Dónde lo puedo ver?

El mensaje está en el canal de YouTube de Living Waters, dentro del servicio completo del domingo, con la alabanza. La celebración es los domingos a las 11 AM en 251 Stillwater Rd, Smithfield, Rhode Island, y estás invitado a venir en persona.

Ven el domingo.Come on Sunday.

Domingos a las 11 AM, en español e inglés, en 251 Stillwater Rd, Smithfield. Hay salón para los niños y café después.